miércoles 27 de enero de 2010

...

Estoy jugando a las escondidas.
A la cuenta de 10
9
8
7
6
5
4
3
2
1
Listos o no, aquí voy...

Y yo no estoy lista. Pero en eso ando.
Me falta esconder una pierna temblorosa, y dos manos sudorosas (con dedos trémulos e inquietos).
Me falta también esconder la mochila vomitiba. que por las manos traicioneras, sacan hasta sus víceras y las ponen nuevamente en su lugar y una vez más, una y otra y otra vez.
Me falta esconder el cuaderno, porque el algún momento puede escupir verdades. De esas que se ven a kilometros de distancia, en tinta azul y letra más o menos legible.
Me falta esconder los ojos, que parecen faros en mitad del océano, que dicen "¡aquí estoy!... y no me muevo".
Me falta esconder unos cientos de carcajadas, que igual que los ojos, tienen como maldad evidenciar el escondite. También me falta esconder los paseos impertinentes cerca de la zona cero, animados a un todo o nada, matar o morir en el intento... de tocar la base.
Me falta esconder las ansias, las ganas que me retumban en el pecho, que se escapan a todo galope, y pierden... por una cabeza.
Me falta esconder alguna canción o algún poema.
Me falta esconder una palabra o una frase. Una necesidad o un miedo.
Me falta esconderlos todos y aun no estoy lista.

Pero en eso ando.

domingo 3 de enero de 2010

Mentiras

Hay mentiras universales, que para muchas personas se ha vuelto algo así como deporte olímpico la labor de creerselas, día con día. Con cada inicio de año, debo decir, me he topado con terribles y decepcionantes realidades que desarticulan por completo las mentiras, estas mentiras que creemos o que a veces (casi siempre) decidimos creer.

Particularmente estas fechas están repletas de mentiras y de inventos que, unos dirán, son creados para alimentar la ilusión de los niños y el espíritu de amor y paz y otros más pesimistas e idiotas, dirán que todo esto ha sido sólo un espectáculo de la mercadotecnia y todos nosotros, victimas de la ignorancia y el cocowash.

Santa Claus, los Reyes magos, el espíritu de la navidad, el niño dios (que en algunos pueblos es el que lleva los regalos en navidad), la fraternidad, paz y amor entre prójimos, son algunas de esas mentiras que hasta se siente bonito creer. Bueno, a menos de que seas un niño de 6 años que no recibe nada, o sólo 50 pesos para comprarte algo y, cuando vas a la tienda de juguetes te das cuenta de que NADA cuesta 50 pesos y que aunque lo juntes con tus hermanos (que son más pequeños y que sufren aún más esos 50 pesos) no vas a poder comprar ni un juego de mesa y terminas comprando una lotería o un domino o dulces pendejeros, mientras los demás chamacos salen a presumir su carro de control remoto y sus muñecas y demás. Seguro ahí no se siente bonito. O ser palestino o afgano en pleno bombardeo. Tampoco parece bonito. Y sí, podría pasarme horas recordando todas las cosas desagradables que suceden en estas fechas para justificar mi apatía. Pero creo que entendieron el punto y ahora piensan que soy asquerosamente amargada y dramática, jajaja no me importa.

El asunto es que, lo que para muchos es obra de la ilusión y la fe, para mi se ha vuelto la obra de mentiras excepcionales e hipocrecía al por mayor. Pero cada quien cree en lo que quiere creer no?? Y dentro de todas estas cosas tan tristes con las que uno se topa, resulta que una charla cualquiera me abrió los ojos a una nueva verdad. La verdad del año nuevo.

Pero resulta que ya me ganaron el tema y entonces sólo pondré el link al blog de Liz que dice básicamente las cosas que me interesaba poner, aunque sin la hostilidad y la amargosidad con la que yo lo haría jajajaja, pero lo que puse arriba es más que suficiente.

Al final de estas fechas y de todos estos festejos hechos a base de mentiras, lo único que nos queda es hacerlas realidad. No esperar a que sea diciembre para estar unidos a la gente importante, para regalar algo, para ayudar, para soñar, para tomar decisiones, para cambiar, para buscar quienes somos y qué queremos. No seamos estúpidos, no necesitamos esperar a diciembre... esas son ideas pendejas de gente pendeja.

Lo único bueno de estas fechas, definitivamente lo único... es la comida. Su deliciosidad es una verdad... universal. Amén por ella.

jueves 31 de diciembre de 2009

De los matrimonios gay en el df

Resulta que hace apenas unos días la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (también conocido como "de efe") se aprobó la ley que permite los matrimonios entre personas del mismo sexo, por iniciativa del Partido de la Revolución Democrática y el Partido del Trabajo, con 39 votos a favor, 20 en contra y 5 abstenciones.

Esta ley implicaba el cambio en el artículo 146 del código civil del "de efe", que ya el día de hoy reza lo siguiente:

"Matrimonio es la unión libre de dos personas —se eliminó el concepto de hombre y mujer— para realizar la comunidad de vida en donde ambos se procuran respeto igualdad y ayuda mutua."

Como está estipulado, una vez que se publica esta decisión en el Diario Oficial de la Federación, deben pasar 40 días para su entrada en vigor oficial. De tal forma que se espera que a finales de febrero se comiencen a realizar los primeros matrimonios entre homosexuales.
A esta ley también se le anexa la posibilidad de que estos matrimonios puedan tener la posibilidad de adoptar.

Todo esto es verdaderamente hermoso y asqueroso. Para miles de maricas que quieren casarse y formar una familia, esta ley les permite, por fin, tener la vida soñada. Lastimosamente el cambio (como la democracia en México) se queda únicamente en la etapa de facto, en el hecho de permitir a los homosexuales firmar un papel que diga "Matrimonio". Permitir esta clase de matrimonios, como se evidencía en los votos de aprobación y rechazo, es una más de las artimañas políticas de los partidos en la víspera de las elecciones presidenciales del 2010. El hecho de que también se tenga un aumento considerable en cuanto al turismo en la capital de la república, es fortuito.

Me gustaría haber recibido esta noticia en un ambiente de pluralidad, de respeto, de tolerancia, de apertura, de consiliación, no sólo en el recinto de la Asamblea Lelgislativa del "de efe", sino también afuera, en el pensamiento y en la acción de cada una de las personas, homosexuales, heterosexuales, bisexuales, transexuales de este país.

Y así mientras unos hacen algarabía y carnaval, otros cuentan los votos menos y los votos más, y otros que salen fúricos a manifestarse, yo no puedo más que sentir pena y desepción.

Amarga Navidad

De José Alfredo Jiménez.
La canción con la que pasé navidá
Perfecto para la época y el mood...



Acaba de una vez
de un solo golpe
por qué quieres
matarme poco a poco,
si va a llegar el día
en que me abandones
prefiero corazón
que sea esta noche.

Diciembre me gusto
pa´ que te vayas,
que sea tu cruel adiós
mi navidad,
no quiero comenzar el año nuevo
con este mismo amor,
que me hace tanto mal.

Y ya después
que pasen muchas cosas,
que estés arrepentida,
que tengas mucho miedo
vas a saber
que aquello que dejaste
fue lo que más quisiste
pero ya no hay remedio.

Diciembre me gustó
pa´ que te vayas
Que sea tu cruel adiós
mi navidad...

miércoles 30 de diciembre de 2009

Estoy...

Estoy en el pueblo (Atoyac Jalisco por si alguien gusta venir a hacerme compañía).
Estoy en un ciber café que es lento como la rechingada.
Estoy aburrida.
Estoy con una sensación de angustia porque no puedo checar si ya está la calificación del tópico.
Estoy perdida, porque desgraciadamente he tenido tiempo de sobra para pensar y pensar y descubrir que hasta el momento... nada tiene el más minimo sentido.
Estoy ANSIOSA, porque... quiero verla o ya mínimo... hablar con ella.
Estoy frustrada, y es que estuve maquilando un plan malévolo toda la noche y el pinche internet no coopera.
Estoy sorda, muda, me siento ahogandome a cada momento, a penas veo. De verdad sobreviviendo.
Estoy renuente a regresar a la escuela... carajo, siempre me da miedo, siempre me parece que algo malo va a pasar pero, no esta vez. Ahora sólo me parece que moriré en el momento en que toque ese lugar.
Estoy conciente de qué es lo que quiero. Estoy pensando (también) en lo que tengo que hacer ahora.
Estoy asustada. Mucho.
Estoy con un miedo espantoso.
Estoy haciendo de tripas corazón...
Estoy extrañándola mucho

Estoy vacía...

Estoy... muy sola.

miércoles 16 de diciembre de 2009

Hoy...

Para la niña,
que aunque no quiera, la quiero.

La estoy viendo entre las gotas y el cielo nublado. Sus ojos aterrizan en mis labios, en mi frente y mis mejillas hasta escurrir por mi cuello y mis manos. La escucho en los golpeteos constantes del agua contra el suelo, con su voz hecha de hilos mudos que se deshacen con el aire; y aunque no entiendo lo que dice, sigue guiando mis pisadas sumisas hacia… qué importa hacia dónde, o por dónde, si me llevan a ella.

La estoy viendo en los cuerpos celestes que moldean su figura, en la sonrisa de constelaciones recién nacidas y en cometas despeinados. La estoy viendo, a pesar de las gotas y lo nublado del cielo.

Y aunque no está, y aunque está lejos, la siento. Con su enervante perfume invadiendo mis pulmones, el calor de su boca incinerándome los labios, el sabor agridulce que dejó su lengua, envenenando cada gota de mí sangre. La siento, entre los golpes de lluvia que me abrazan, en el laberinto de calles desnudas que encierran su misterio, en el tiritar del aire que grita su nombre en mis oídos, en la música y en las voces que suenan a ella.

La estoy viendo, al otro lado del abismo que deja su ausencia. Con las gotas de lluvia atemporal encharcándose alrededor de mis pies y la tinta helada, que sin su calor, se va muriendo.

domingo 13 de diciembre de 2009

Proceso de escrituras

Escribo, de verdad estoy escribiendo... el asunto es que pasar las cosas a la compu es cansao cuando no tengo dos letras ni cargador.
Por el momento esperaré a terminar un trabajo y ya puedo publicar con calma... seguramente desde Puerto Vallarta!!!

Por cierto, niña... te extraño tanto...

lunes 30 de noviembre de 2009

de la d y la e

Ayer mi computadora me jugó una mala broma; una que ni es broma y es muy pero muy malo. Resulta que mi tecla e y la d... están muertas. No sirven y ahora tengo que copiar y pegar las letras cada que escribo algo. Muy cansado. Mucho.

Creo que hay algo muy sucio ahí abajo, o de plano... esto está muriendo.

Por el momento, seguire con mi metodo chafa, sin poder poner acentos o escribir con mayúscula esas letras y tardare mucho en publicar cosas... hasta que esto se solucione.

lunes 23 de noviembre de 2009

Estupideces de 1am

El problema con la noche, es que me deja espacio para pensar. Y a veces no me gusta pensar, sinceramente. Apenas se va oscureciendo el día, y siento el bombardeo de ideas e imágenes y recuerdos y miedos y demás llegando a mi cabeza. Como si, alérgicos a la luz del sol, sólo pudieran aparecer de noche.
Por eso resulta que no puedo dormir; y me acuesto a ver mis hojas tiradas por toda la recámara, abrazar al oso que despierta mis recuerdos de su aroma... y pienso. Claro después de un rato, finalmente puedo dormir y duermo pensando y pienso dormida.
Y resulta que escribo entradas, estupidas, como esta por ejemplo. En donde no digo nada, absolutamente nada. Entonces me avergüenzo, y pienso que quizá no debería llamarme escritora.

Diálogo sobre protuberancias

Acto Primero
- El lugar es importante. No tanto el tamaño, ni la profundidad, a veces un poco el aroma, pero puede pasar desapercibido. Lo que importa es el lugar. Que esté ahí, que sea visible; que mis ojos sepan que está ahí, que mi oído y mi mejilla y mis labios puedan verlo. Que no tenga que buscarlo entre gente, entre otros espacios, ficticios. Lo importante es que esté ahí cuando lo necesite, que tenga lugar suficiente para mis dramas, para mis lágrimas (sazonadas con sal y mocos, que es casi lo mismo); un lugar para canciones de cuna, para soñar despierta, para babear hasta caer la noche (o la madrugada). Lo importante es que haya espacio para mis penas, angustias y desvaríos; tan fuerte para cargar mi dolor de cabeza, los kilos de información que almaceno para nada (y para todo), pero también para que en una de esas furias momentáneas, no se rompa. Y suave. También tiene que ser suave para no lastimarme. Sinceramente lo que importa es el espacio. Aunque no sea mío; aunque lo sea y no.
- Ajá
- Y que no haya más que eso. ¿Me entiendes? Que sea de otras (incluso de otros), pero que no haya nada más que me pueda privar de su disfrute. Y qué si hay una gama infinita de lugares más grandes, más profundos, con vista al mar, velas aromáticas, almohadas de plumas, chocolate caliente; qué importa que sea mío (puedo arrendarlo o hipotecarlo), que sea una suit de lujo, con vista al infinito, no importa. Ahí lo decidí.
Acto Último
- ¿Y si no lo encuentras?
- Pues…
- Yo prefiero algo más práctico. El lugar que existe entre el cielo y tus brazos.